
Entrevista de Tipo personalidad
Lic. Francisco Dall´Anese Ruiz
Fiscal General de la República
Marzo, 2008
1. ¿Cuáles son los objetivos personales y profesionales que persigue al pertenecer a un puesto tan importante como en el que se encuentra usted en este momento?
Los objetivos profesionales que persigo al ejercer el puesto de Fiscal General de la República, son los de hacer del Ministerio Público una institución eficiente y eficaz. Esto es, rápida en la reacción ante la criminalidad y muy certera en cuanto a reducir la impunidad. Cuando inicie el 1° de diciembre de 2.003, el Ministerio Público tenía alrededor de 97.000 expedientes, número inmanejable que provocaba la prescripción de las causas por el paso del tiempo en los escritorios de los fiscales, con lo que no se hacía justicia. Establecimos un sistema de seguimiento y control de casos que redujo los expedientes a unos 40.000. Pero como se trata de número vivos, porque los expedientes siguen ingresando, puedo afirmar que al 31 de diciembre de 2.007 el Ministerio Público tramitó y trasladó a los Juzgados Penales de todo el país la cantidad de 550.000 expedientes, lo que significa un record en todo el continente. En lo personal solamente quiero realizarme como ser humano. No quiero sonar cursi, pero cuando escogí mi profesión fue para realizar los ideales de amor por Costa Rica, de justicia y de igualdad. Eso podía hacerse a través de cualquier profesión o trabajo, pero yo escogí el derecho. Para mí, el ser Fiscal General solamente puede compensarse con mis sentimientos que me dicen que cada día logro hacer lo que me propuse cuando en 1.977 me matriculé en la Universidad de Costa Rica.
2. ¿Cuál es el compromiso que se mantiene para con la ciudadanía costarricense formando parte de una organización del Estado?
Me siento comprometido con la ciudadanía en la persecución del delito, sin importar la estatura política o económica del imputado que se tenga al frente. Es importante contar con un sistema donde no existan intocables. Eso realiza la igualdad y la democracia. A veces no se comprende por qué a uno sí y por qué a otro no, pero el apego a la ética y a la legalidad imponen al Ministerio Público actuar de acuerdo a las prueba, y si estas no existen no puede perseguirse penalmente a nadie. Esta es una máxima de la democracia. En definitiva, mi compromiso es cumplir mi juramento de obedecer la Constitución y las Leyes.
3. ¿Alguna vez se imaginó poder colaborar con asuntos de orden político, social y que estos tuvieran tanta trascendencia nacional?
Cuando me postulé para el cargo de Fiscal General, nunca pensé que enfrentaría casos penales que afectarían la política nacional. Pero ni modo, uno asume el cargo para atender lo que venga y no puede correr, renunciar o hacerse de la vista gorda para no complicarse. De todas formas el puesto es para dar siempre malas noticias, por ello resulta muchas veces incomprendido. Ahora bien, no es un cargo político sino judicial. Observe que yo comencé cuando el Poder Ejecutivo era encabezado por el presidente Abel Pacheco del PUSC; cambió el presidente, ahora es don Óscar Arias del PLN y yo sigo en el puesto porque no tiene influencia política. Al Fiscal General lo nombra la Corte Suprema y no los diputados ni el presidente de la República.
4. ¿Cuál es la influencia que tiene la prensa sobre las acciones que toma?
Aquí debemos separar los temas. Una cosa es la prensa que denuncia corrupción o cualquiera otro delito, lo que nos obliga a investigar si es de interés del Estado; y otra cosa es cuando la prensa quiere determinar las acciones del Ministerio Público y de los fiscales. Cuando la prensa denuncia tomamos el caso y lo investigamos. Cuando la prensa quiere determinar nuestras actuaciones, asumimos lo que en la ética o la deontología judicial se conoce como "el carácter contra-mayoritario de la justicia". Es decir, los jueces y los fiscales deben aplicar la constitución y las leyes, con independencia de lo que quiera la mayoría de los habitantes. Si la justicia fuera de mayorías, se aplicarían los linchamientos, pero como es un asunto técnico cada persona es inocente hasta que en juicio se pruebe su culpabilidad. En esto la prensa no puede determinar los actos de funcionarios del Ministerio Público que debemos garantizar la legalidad para todos por igual.
5. ¿Cómo ve el desarrollo del país en materia de seguridad ciudad, tanto por parte de la autoridad como de los delincuentes en las ciudades?
El país da palos de ciego en materia de seguridad ciudadana, precisamente por no tener bien definidos los conceptos funcionales que corresponden a cada poder del Estado. La Asamblea Legislativa hace la "política criminal" cuando emite leyes que dicen cuáles conductas son delitos y cómo se van a castigar. A partir de aquí surgen dos conceptos que debemos diferenciar: primero el de "política de prevención criminal" a cargo del Ministro de Seguridad Pública, que pretende prevenir o evitar que los delitos se cometan; y segundo, el de "política de persecución penal" bajo la responsabilidad del Fiscal General, cuya finalidad es tomar los delitos cometidos, encontrar a los presuntos culpables y presentarlos con las pruebas ante los jueces. La seguridad, evitar los delitos, es responsabilidad del Ministro de Seguridad Pública. Nadie quiere ser robado, violado o muerto. Evitarlo corresponde al Ministro de Seguridad y no a los jueces y fiscales. Observe que cuando el asunto llega al Ministerio Público ya no hay seguridad porque hay un muerto, una victimad de robo o de violación, etc. La seguridad es antes de que se cometan los delitos y no después. Sin embargo, la gente siempre clama por penas más fuertes como si el endurecimiento de las leyes evitara los delitos. Ni en Estados Unidos, donde hay pena de muerte se ha reducido la criminalidad; antes por el contrario, es un país con una delincuencia muy violenta. En Guatemala se impuso la pena de muerte y ahora hay más homicidios que antes, porque los acusados mandan a matar a los testigos para evitar ser condenados a muerte. El ciudadano debe reclamar al Estado más policías y más profesionalismo en la policía. Actualmente la Fuerza Pública solamente tiene 7.500 efectivos para cuidar el país, que en tres turnos de ocho horas hacen que nos protejan solamente 2.500 policías a un tiempo. Es imposible custodiar 51.000 kilómetros cuadrado con ese número de policías. Y si bien son 13.000 miembros de la Fuerza Pública, muchos hacen trabajos de escritorio, custodian edificios públicos y embajadas, otros son cocineros, o guardaespaldas de funcionarios de alto rango, etc. Por eso, propiamente policías son 7.500 divididos en tres turnos de 2.500. Esto es lo que debe reforzarse para lograr seguridad. En materia de seguridad se dice que el riesgo es la suma de la causa del peligro, más la probabilidad de que el peligro se concrete en un resultado, más el costo del daño eventual.
R = Cp + Pr + Cd
Para eliminar el riesgo y lograr seguridad, debe atacarse la causa, o reducirse la probabilidad o asegurar el daño. Es imposible lo último porque los ciudadanos quieren paz y no indemnizaciones. No podemos meter a la cárcel a todo el que parezca delincuente porque eso es ilegal; solo hay prisión si se demuestra la culpabilidad, es decir, después de cometido el ilícito. Únicamente queda reducir la probabilidad del resultado dañoso nombrando más policías que se vean en las calles y que inhiban al delincuente de actuar. Pero esa es solamente una parte del problema que es multifactorial, porque los delincuentes se producen en todos los niveles de la sociedad. A nivel bajo por las diferencias sociales, lo que solamente se combate con políticas de justicia social y la inversiónes a largo plazo. Y a nivel alto de la sociedad en el crimen organizado, que debe combatirse con mayor fuerza y mejores medios tecnológicos. El tema es complejo y pareciera que los políticos de este país no están realmente interesados en resolverlo.
6. De acuerdo con comentarios de algunos extranjeros que han delinquido en Costa Rica, afirman que en este país es muy fácil robar, ¿Por qué cree usted que ellos opinan esto?
En el país es fácil robar porque no hay política de prevención criminal. Cualquiera roba porque no se ve un uniforme de la policía en la calle, si se llama a la radiopatrulla difícilmente llega porque no hay. Ese es el problema.
7. ¿Qué le falta al país para lograr un mejor control de la corrupción, fraudes y demás en nuestro país?
Para reducir, porque nunca se va a evitar, la corrupción y el fraude, debemos recurrir a la tecnología. Que todo movimiento económico del Estado, excepto los de seguridad, consten en internet, que todo pago se publique por internet. En fin que haya transparencia y no que después de mucho tiempo, cuando el daño no puede repararse, se descubran los delitos que tanto deprimen a nuestra sociedad.
8. ¿Aspira algún puesto político?
Hasta el día de hoy nunca he aspirado a cargos políticos. A la Magistratura de la Corte sí, si UD. considera que ese es un cargo político; yo creo que no es un cargo político sino judicial.
9. ¿Qué piensa de la lesgilación costarricense y las medidas que se toman contra los maleantes?
Me parece que la criminalidad ha cambiado no solo en lo cuantitativo sino en lo cualitativo. Es necesario más policías para enfrentar el delito, pero mejor preparados. En la legislación, se requieren reformas para dotar a la policía de medios jurídicos y materiales para enfrentar el delito, como sería un Centro de Intervenciones Telefónicas, una Plataforma de Información Policial como existe en otros países, Análisis de Datos, etc. Debemos ser más eficientes en las compras para la policía. Si los delincuentes quiren armas las compran hoy o las roban, pero la policía tiene que lograr el presupuesto, publicar la licitación, adjudicar la compra, esperar que se resuelvan apelaciones en la Contraloría y años después tener las armas. Así con los carros, chalecos antibalas, radios de comunicación, computadoras y todo. "Los delincuentes van por el ascensor y la policía por las escaleras". En eso debe mejorarse la legislación.
10. ¿Cuáles son las medidas que deberían tomarse para mejorar la situación en Costa Rica?
Para mejorar la situación de Costa Rica, creo que deben tomarse las medidas que apunté en la respuesta anterior, pero además ser más duros con el ingreso de extranjeros.
Luisa Soto de Souza
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