
Un día sin humo, el slogan de alguna campaña o la frase para captar la atención de muchos. Mientras las organizaciones, noticieros y medios nos anuncian cada día una nueva alza en el precio del petróleo, una nueva región que sufre de hambruna y desnutrición, los países organizan días específicos para eliminar la eminencia de humo o de gases a la atmósfera, quizás también para contaminar menos. Nosotros optamos por dar el granito de arena en el día mundial del medio ambiente, para curarnos en salud, como diríamos popularmente, optamos por andar en bicicleta un día al año o caminar en lugar de tomar un taxi.
Lo cierto es ¿qué hicimos para colaborar durante todos estos años cuando el planeta se deterioraba, mientras las campañas nos bombardeaban e intentaban alertarnos de los peligros sobre la utilización de ciertos aerosoles, de la necesidad de ahorrar recursos hídricos, colaborar contra la tala de árboles en las regiones más ricas forestalmente hablando del mundo? Me hago entonces la pregunta ¿es necesario que un solo día por año esto sea importante?
La consciencia entonces a cerca de la verdadera necesidad queda rezagada para que en un momento de nuestro preciado tiempo logremos identificar un problema de orden mundial y lo convirtamos en una festividad, porque eso es lo que realmente es ahora, una simple algarabía, y los demás días y meses del año se convierten en los peores enemigos del medio ambiente.
Mientras ayer se transportaban muchos sobre sus piernas, otros tomaban otras medidas, planos se visaban, proyectos se aprobaban a costa del deterioro de nuestras playas y montañas. En el mundo miles hicieron compras de supermercado y probablemente luego botaron a un basurero convencional sus bolsas, otros quizás optaron por dejar luces innecesarias encendidas u otras acciones cotidianas que no tuvieron la excepción el día de ayer.
Al establecer una fecha para conmemorar a nuestra madre tierra las barbaries que la hemos hecho pasar, sólo representa el poco compromiso que se tiene para con la misma. Y cómo hemos logrado que los esfuerzos hechos por muchas y muchos se desvanezcan en cortinas de smog recorriendo las metrópolis o costas. Creo que el momento se presta para que realmente las personas no sólo de este país recapitulemos nuestros hábitos y nuestras manías que han alimentado la destrucción ambiental.
Es una excelente idea celebrar al espacio que nos rodea rindiéndole homenaje. Qué orgullosos debemos sentirnos por lo logrado este día. ¡Ahora sólo necesitamos 365 días del medio ambiente a ver si acaso!
1 comentarios:
que blog tan bueno, crítico!!!
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